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CRÓNICA / 15

Estreno del primer single

Juan Cautivo Miranda

Una vez más, la sabia naturaleza me mostró el camino correcto. Me han vuelto las ganas de vivir, aunque persista mi injusta condición. Me encuentro nuevamente motivado y en pleno proceso creativo.

Parece increíble, pero estoy llevando a cabo uno de mis más ambiciosos y ansiados proyectos. Como habrán notado, desde hace unos días mi sitio web presenta algunos cambios. Ahora cuenta con un menú que permite recorrer mi obra de manera ordenada.

Además, si conectan los parlantes y suben el volumen, podrán escuchar mi primer sencillo, «Canción del Amor Cautivo», de mi autoría y bajo mi impecable interpretación.

El tema está hecho con las nociones básicas de música que adquirí en el ejército y con el viejo teléfono móvil de Eduarda, cuyas piezas me permitieron improvisar un micrófono para grabar mi voz en la computadora. Quiero destacar la colaboración del músico chileno Daniel Cohen, a quien conocí una noche de insomnio por LatinChat, en la sala AmantesX, y con quien desde entonces entablé una estrecha amistad y relación profesional. Él gentilmente me guio en la utilización de programas para crear la instrumentación.

En el enlace «Música» podrán escuchar y descargar el tema completo gratuitamente. Pero ojo, que esto es solo un pequeño adelanto, pues estoy en proceso de composición y grabación del resto de los temas que conformarán mi primer EP, que saldrá en unos meses y llevará el nombre de «Canciones para un País Cautivo».

También me gustaría aprovechar este emotivo momento para agradecer a los miles de seguidores en Chile y el extranjero, especialmente a la gente del Mercado Central de Santiago que, bajo las órdenes del Ingeniero Dovranicci, organiza una incesante búsqueda por las comunas de la zona norte de la ciudad, allanando casas, quemando libros y averiguando información sobre mi paradero o el de Eduarda.

Ilustración de Estreno del primer single

Agradezco también al Cabo Causlaricci, fiel compañero de armas que, una vez en retiro, estudió para surgir en la vida. Hace poco fundó una empresa y, cuando se aburre de ganar dinero con sus negocios anexos, me ayuda con el diseño y la publicidad de este sitio web.

Si bien con el Cabo nos conocimos en el ejército, habíamos perdido contacto, pero el destino hizo que el exsoldado hallara mi página y así nos reencontramos. Con el tiempo se ha vuelto mi nexo principal con el mundo exterior, difundiendo desinteresadamente mi trabajo, permitiendo así que mi nombre recorra el país de punta a cabo y se hagan las gestiones pertinentes para mi búsqueda y pronta liberación.

Muchas gracias a quienes me apoyan: a los estudiantes, a la gente que hace arte, aunque para comer trabaje de estafeta, a los músicos, a los poetas, a los profes, a los ingenieros rebeldes, a los matemáticos y a todos aquellos que me escriben y leen, entregándome así la energía necesaria para seguir adelante con esta lucha. A ellos llegue mi fraternal abrazo.

Yo en 1971
Yo en 1971